El nobile de Montepulciano, una joya de la Toscana

Un paseo por una de las regiones emblemáticas de Italia permite descubrir el vino en un contexto único que se degusta en un paisaje que mezcla historia e innovación.

La Toscana es, sin lugar a duda, uno de los sitios enoturísticos más seductores del mundo. Sus poblados, sus vinos, sus bodegas y la magnificencia de su paisaje ofrecen a los visitantes la sensación de soñar despierto.

A unos pocos kilómetros de Florencia, la capital de la región, surge la provincia de Siena conocida por su impactante casco histórico y rodeada de viñedos que juegan con las colinas ofreciendo un cuadro viviente de olas amarillas, verdes y rojas.  Muchos bellos poblados atrapan la atención en ese recorrido pero es imposible no hacer una parada en Montepulciano, conocer sus bodegas, sus calles y beber una copa de vino nobile.

PUBLICIDAD

Como extraído de un cuento medieval, las bodegas mantienen la estructura y fisionomía antaña y aunque muchas de ellas aún conservan método de elaboración tradicional, casera y familiar, otras han visualizado el mercado y modernizado sus instalaciones, sin embargo no pierden jamás la sensación de transitar una antigua abadía.

Montepulciano tiene infinidades de cantinas – como suelen llamar los italianos a las bodegas- tanto dentro de las murallas como fuera de ellas y aunque existe una variada gama de vinos según el tipo de cava, en ninguna falta el vino nobile, elaborado a partir de la cepa sangiovese que también se la conoce como prugnolo. Este blend suele estar atenuado con otras dos cepas más en menor cantidad: el canaiolo nero y el aromático mammolo. El vino, que debe pasar dos años en barrica presenta hermosas notas de especias y de sándalo.

El vino nobile de Montepulciano nace en los años 30 de la mano de Adamo Fanetti, quien crea a partir del vino rosso scelto tradicional de esa región, un vino que el mismo denomino noble. El éxito que logró en la feria internacional de vinos Ente Mostra-Mercato Nazionale dei Vini Tipici e Pregiati lo posicionó  tanto que hasta la actualidad este vino se identifica el poblado toscano.

La Cantina Fattoria della Talosaa ofrece una visita por la bodega donde se puede admirar ruinas etruscas y realizar visita y cata gratuitas, además de degustar el Vin santo di Montepulciano. Otra sugerencia atractiva es la Cantina de Ricci con certificación de excelencia, una cava moderna, establecida en un lugar histórico muy antiguo. Se puede adquirir un muy buen Brunello, casi tan popular como el nobile, de un paladar exquisito, intenso, verdaderamente de la tierra Italiana.

El Rosso di Montepulciano y el Nobile di Montepulciano Riserva, son otros representantes de este poblado toscano que enamora en cada paraje y que cuenta en su haber con más de cien cantinas preparadas para el turismo.  

Te puede interesar
Vinos

Una semana par disfrutar del Malbec en los barrios porteños

Vinos

Espacio Trapiche, sabores que estimulan los sentidos

Vinos

¿Cómo es el MUMM de David Guetta?