Maridaje de cultura y vinos para aprender a "ver" a través de las emociones

Una propuesta nocturna permite alejarnos de la vorágine y disfrutar los sonidos y los sabores suprimiendo la visión y agudizando los demás sentidos.

El maridaje no siempre se encuentra meramente ligado a la gastronomía. De hecho, hablar de maridaje es encontrar el matrimonio justo entre los sentidos. Aunque el olfato, el paladar y la vista son los principales detectores en el momento de la cata, Bodega Los Toneles ofrece una propuesta que redobla la apuesta y no sólo va más allá de maridar sabores, sino que además priva de la vista, lo cual potencia todos los demás sentidos.

El Ciclo de Night Session está compuesto por dieciséis noches y estas degustaciones nocturnas tienen la particularidad de maridar con lo cultural y lo lúdico. Las experiencias son diferentes, únicas e irrepetible y generan en cada persona emociones y sensaciones completamente diversas porque se ponen en juego los recuerdos y la manifestación interior.

PUBLICIDAD

De esta manera, la noche comienza apagando los celulares, desconectando del ritmo cotidiano como si la bodega urbana entendiera el stress de la ciudad y buscara que el invitado se relaje. Una venda negra sobre los ojos y a partir de allí dejarse conducir por los guías que a través de músicos en vivo y una serie de amenities según cada temática permitirán sobrevolar la imaginación, alimentar los sueños y despertar cientos de emociones.  Los organizadores de la bodega prohiben adelantar las temáticas porque rompe el efecto sorpresa, sin embargo la experiencia que nos tocó vivir será irrepetible.

La música de Edith Piaf sonando en “La vie en rose” transportó al grupo hasta Champs Elysée con la suavidad de un Very Blanc que invitó a explorar el olfato y el paladar de una manera diferente. Un río refrescó el ambiente y el angelota de Mosquita Muerta se difuminó con la mandolina y la Toscana italiana se apropió del aire. Así el espíritu vitivinícola viajó sin pasaporte en una dimensión creada por los organizadores de la cava tanto que las burbujas de Nature Fuego Blanco despertaron la fantasía de cuentos de hadas y la magia que enriquece la infancia.

Al quitar  la vista, el sentido más accesible para todos, se alerta el resto ofreciendo un desafío inquietante, el cual se manifiesta en una entrega al vino y sus sensaciones. Este ciclo, ofrece músicos en vivo que amalgaman el arte a la obra artística creada por el enólogo.

La experiencia tiene un costo de $150 y se completa con una tabla de degustación y el espectáculo a ojos desvendados, con la luz que participa de manera dinámica y controversial.

Te puede interesar
Vinos

Llega la segunda edición de Mendoza Wine Fair

Vinos

Marketing placebo: El precio del vino incide en la apreciación degustativa

Vinos

Winter Tour 2017 de Bodega Estancia Mendoza, evento del invierno en Las Leñas