¿Cómo conservar el vino en casa?

A la hora de elegir un vino tenemos en cuenta muchos factores. Su lugar de procedencia, la variedad o variedades de uva con que está elaborado, el momento en que pensamos abrir la botella, la compañía e incluso el maridaje. Sin embargo, a veces descuidamos lo que viene después y no lo almacenamos como es debido.

El vino no se puede guardar en cualquier lugar de la casa. Se trata de algo vivo y frágil que requiere de unas condiciones de almacenamiento saludables. Sin embargo, para conservarlo de manera adecuada no hace falta tener una cava o caros sistemas de guarda.

La conservación del vino en casa es algo que todos deberíamos cuidar para que nuestras botellas lleguen al momento de consumo en el mejor estado posible. Mantener el vino en condiciones poco apropiadas puede provocar que la experiencia a la hora de consumirlo se aleje mucho de la que podría haber sido. Si además, sos de los que suele comprar vinos con buena capacidad de guarda, con objeto de abrir en el futuro, lo que te vamos a contar a continuación te interesa especialmente.

Guardar vinos en casa no es una tarea imposible, ni tampoco requiere grandes conocimientos. Solo se necesitan dos cosas fundamentales: paciencia y ganas.

¿Qué vinos se pueden guardar en casa?

La primera pregunta que debés hacerte es: ¿hay que dejar envejecer este vino? Porque al contrario de lo que puedas haber oído, no todos son de guarda. Hay vinos elaborados para consumir en el año y otros que están hechos para seguir evolucionando en la botella. El objetivo, para unos y otros, es abrirlos en su mejor momento, y para ello hay que saber apreciar ciertas cosas.

La mayoría de los vinos jóvenes, los espumosos, los blancos sin madera, los rosados y los tintos ligeros y poco tánicos, son para apreciar en su esplendor juvenil (con toda su fruta y su frescura) y no ganarán nada al envejecer. Como en todo, en esto también hay excepciones, y si conservás alguno de ellos (los más potentes) durante un par de años, te llevarás una agradable sorpresa.

En líneas generales, los vinos con mayor estructura y cuerpo, sobre todo aquellos tintos que tienen un trabajo importante de barrica, suelen ser muy intensos cuando son jóvenes y necesitan tiempo para alcanzar su plenitud, suavizar sus taninos y desarrollar un bouquet más complejo y armonioso. Si tenés dudas sobre cuánto tiempo guardarlos, lo mejor es que te informes (a través del elaborador o del vendedor, en la contraetiqueta de la botella o en internet).

Condiciones de conservación de los vinos

Según las condiciones en las que mantengas la bodega, el vino evolucionará con mayor o menor rapidez. Para mantener una buena conservación, tu bodega debe respetar varios criterios.

  • En primer lugar, la temperatura, que debe estar entre 11 y 14º, aunque la mayoría de las botellas envejecen bien entre 6 y 18ºC. Piensa que la evolución se vuelve más lenta con el frío y se acelera si hace calor. Evitá, sobre todo, las variaciones bruscas de temperatura y el almacenamiento cerca de un radiador o cualquier otra fuente de calor. Es por eso que siempre se desaconseja el almacenamiento en la cocina.
  • Otro factor a tener en cuenta es la humedad. Si el aire es demasiado seco, el corcho se reseca y se vuelve poroso. Por ahí puede haber filtraciones de producto, mayor intercambio de oxígeno y una indeseable absorción de olores invasivos. Lo ideal es una tasa entre 60 y el 80% de humedad. Para que el corcho esté siempre húmedo y herméticamente cerrado se recomienda colocar las botellas en posición horizontal.
  • La luz es nefasta para el vino, en especial para el espumoso. Deteriora el color y los aromas. Procurá guardarlos siempre en la oscuridad, en calma (lejos de ruidos y vibraciones) y alejados de los malos olores que puedan filtrarse a través del tapón. Proteger al vino de los rayos UV es la razón principal por la que la mayoría de bodegas utilizan botellas de vidrio oscurecido.
Carla Lladó
Carla Lladó

Teniendo en cuenta lo anterior, ya podés elegir el lugar más indicado de tu casa como un armario, un rincón bajo la escalera, un sector del garaje que no se utilice o una habitación vacía.

Como seguramente ya habrás deducido, lo más fácil para recrear unas buenas condiciones de conservación es hacerse con una nevera para vino o vinoteca. Estos electrodomésticos nos permiten mantener nuestras botellas siempre de manera horizontal, a temperatura estable e incluso dentro de los parámetros de humedad requeridos. Además, muchas de ellas cuentan con sistema de renovación de aire.

Recomendable sí, necesario no. Si no acostumbrás a almacenar mucho vino o simplemente no tenés lugar o recursos para una vinoteca, es importante que intentes seguir nuestras recomendaciones. Ya verás como tus botellas se mantienen en buen estado, permitiéndote disfrutar del vino sin preocupaciones.

Ya sabés: almacenar bien el vino hoy nos garantiza la mejor experiencia mañana.

Más allá de la evolución propia del vino, para un verdadero aficionado la sensación de haber atesorado una botella y compartirla con familia o amigos en un momento especial es tan satisfactoria que hace que tanto el proceso de aprender a guardar vinos como la espera valgan la pena.

*La autora es Lic. en Comunicación Social y Socia de A.MU.V.A..

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“Las opiniones vertidas en este espacio no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes”.

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