Cheval des Andes 2018: la evolución de un vino argentino con acento francés

Cheval des Andes toma uvas de sus fincas en Las Compuertas y Paraje Altamira. Foto: Gentileza
Cheval des Andes toma uvas de sus fincas en Las Compuertas y Paraje Altamira. Foto: Gentileza

Conocido también como “El gran Cru de los Andes”, el proyecto lanzó su añada 2018 con un corte de Malbec y Cabernet Sauvignon. Creen que es “el momento” de los vinos argentinos.

En medio de una finca en Las Compuertas, Luján, junto a un reservorio de agua rodeado de viñas, está “el corazón” de Cheval des Andes. Así inicia su presentación Gerald Gabillet, estate manager y head winemaker de la empresa, que describe el lanzamiento de un vino en el marco de un proyecto que une el saber hacer de Burdeos con las características propias de Mendoza.

Cheval des Andes surge en 1999 de un acuerdo entre sus “padres”: Château Cheval Blanc, primer “grand cru classé A” de Saint Émilion (Burdeos, Francia), y Terrazas de los Andes, bodega pionera en elaborar vinos de altura en climas frescos de Argentina. Con el tiempo, fue encontrando su identidad propia y ahora, a inicio de octubre, presentó su añada 2018.

Gérald Gabillet, estate manager y head winemaker de Cheval des Andes, es un francés que hace años vive en Mendoza
Gérald Gabillet, estate manager y head winemaker de Cheval des Andes, es un francés que hace años vive en Mendoza

Ya dentro de un salón y con una copa en la mano, Gerald Gabillet explica que el corte presentado implica una mayor cantidad de Malbec (70 %) acompañado por Cabernet Sauvignon (este año tiene un 30%, menos que el 40% de 2017). Las uvas que componen este corte fueron obtenidas de sus fincas en Las Compuertas y Paraje Altamira, Valle de Uco, con un total de 47 hectáreas con viticultura de precisión.

“Nosotros lo consideramos casi el mejor Cheval de los Andes que hemos hecho hasta ahora, porque tenemos un vino con una complejidad, una precisión, una definición en boca que no teníamos hasta ahora”, define Gabillet. En casi 18 cosechas, considera que en las últimas se ha crecido cada año en calidad y en generar la identidad que quieren.

Se trata de un vino (el de este año) con un valor estimado en $ 14.000 por botella, aunque se comercializa en un 90 % hacia el mercado externo, donde tiene valores de alrededor de US$ 100 por botella.

La unión de dos pasiones

Alguien que participa “a la distancia” de la presentación es Pierre Lurton, presidente de Château Cheval Blanc & Cheval des Andes. En su mensaje, aseguró que Cheval des Andes es “el encuentro entre dos grandes terruños, dos grandes culturas”. La primera es la de Argentina, con una “magnífica viticulta” donde se redescubrió el Malbec luego de que se perdiera en Francia por el parásito Phylloxera. La segunda es la de Burdeos, con un estilo “ligeramente refinado” con frescura, longitud en boca y tanino elegantes.

“Estos dos viñedos se han ido gestando a lo largo del tiempo porque hace más de 20 años de esta experiencia de Cheval des Andes, al servicio de un gran vino. Finalmente, este gran vino surge en medio de este paisaje de una biodiversidad increíble. En este escenario, los hombres han obtenido un Gran Vino”, celebró Lurton.

Este el vino de Cheval des Andes añada 2018
Este el vino de Cheval des Andes añada 2018

Gerald Gabillet afirma que este proyecto es la expresión argentina de Chateau Cheval Blanc (“que es uno de los vinos icónicos del mundo”) e indica que “es un saber hacer bordelés que hemos importado acá en Mendoza”. Algunas de esas bases son la importancia por el viñedo y el terroir, así como realizar cortes con variedades locales.

En cuanto a esta añada en particular, la vendimia 2018 inició el 12 de Marzo y se extendió por 23 días. La vinificación de cada parcela se realizó por separado, buscando resaltar el mayor potencial de cada una de ellas para luego conformar el corte final, un blend de 70% Malbec y 30% Cabernet Sauvignon.

Desde la marca detallan que el añejamiento se realizó un 40% en barricas bordelesas de 225 litros, un 40% barricas de 400 litros y el 20% restante en fudres de 2500 litros, en los cuales el 50 % del roble fue nuevo y la sala de barricas estuvo compuesta por un 85% de roble francés y un 15 % de roble triple austríaco/esloveno y alemán.

El momento de Argentina

Después de probar la nueva edición con muy buenas sensaciones, surge la posibilidad de hablar sobre la vitivinicultura argentina en general. Gabillet es francés, pero hace casi 3 años que está en Mendoza, y tiene una opinión “muy positiva” sobre la vitivinicultura local.

Hay interés sobre los vinos argentinos, hay mucho éxito en los mercados”, afirma el estate manager y head winemaker de Cheval des Andes. En ese sentido, aplaude que algunas empresas hayan analizado qué tipos de vino demanda el consumidor internacional, adaptándose para generar bebidas con mayor frescura y elegancia.

Varios mercados en el mundo destacan el potencial de Argentina
Varios mercados en el mundo destacan el potencial de Argentina

Al preguntarle qué destaca de Argentina, lo primero que resalta es un “potencial” que ya no es abstracto sino real: “Hay un reconocimiento de los críticos internacionales y eso es muy positivo para Argentina. Para mí, es el momento para Argentina”.

Mencionando otros ejemplos del comercio mundial del vino, recuerda que hace 10 años se hablaba mucho de los vinos chilenos, después se habló de los vinos australianos y ahora estarían los vinos argentinos. No tenemos que perder nuestro turno. Los líderes tienen que mostrar qué se puede hacer con el vino acá, y estos vinos icónicos, grandes vinos argentinos van a ‘empujar para arriba’, eso es seguro. Es el momento”, analiza Gabillet.

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