Cómo reconocer un buen vino por el aspecto

Cata de vino, cómo distinguir aspectos a primera vista. Foto: Mariana Villa / Los Andes
Cata de vino, cómo distinguir aspectos a primera vista. Foto: Mariana Villa / Los Andes

Uno de los primero aspectos que reciben nuestros sentidos cuando catamos vinos, la vista es la primera impresión y nos da datos valiosos de cada vino que vayamos a probar.

La vista es el primer sentido que usamos en la cata de vinos, es el sentido más rápido y seguro, a diferencia del olfato o gusto, la vista nos da impresiones claras. La mejor forma de observar un vino es sobre un fondo blanco, con copa de cristal y lisa. En esta fase visual no podemos obtener datos sobre la calidad y sabor del vino, pero sí hacernos una primera idea sobre su edad, variedad y estado.

Atributos visuales del vino:

Transparencia o brillo

Están mejor valorados los vinos limpios o con menos partículas en suspensión, y se dice que son brillantes si tienen luz propia (reflejos de luz). Es importante tener en cuenta que transparencia y brillo no es lo mismo. Un buen vino no puede nunca aparecer velado o turbio. Los vinos apagados, es decir, sin brillo suelen también ser vinos con baja acidez. La mayor parte de vinos blancos y rosados suelen presentar brillo debido a un mayor grado de acidez.

Mendoza Viernes 12 de abril de 2019   Celebrando el malbec

Se llevó a cabo en el Arena Maipú una degustación guiada de vinos malbec.

Foto: Gustavo Rogé / Los Andes
Mendoza Viernes 12 de abril de 2019 Celebrando el malbec Se llevó a cabo en el Arena Maipú una degustación guiada de vinos malbec. Foto: Gustavo Rogé / Los Andes

Fluidez o textura

Según la variedad de uva y la forma de elaboración, un vino puede ser más o menos fluido. La fermentación en barrica, por ejemplo, produce vinos ricos en glicerol lo que da una textura más grasa denominada glicérica. La forma más práctica de comprobar esta característica es fijarse en el movimiento del vino cuando giramos la copa y en cómo se marcan las lágrimas o gotas en las paredes. Si el vino además es dulce, esta característica se verá con mayor facilidad.

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Burbujas

Si catamos espumantes, el gas carbónico en forma de burbujitas es imprescindible, y mejor cuanto más abundante y regular sea su desprendimiento formando líneas ascendentes rectas, con una corona o acumulación persistente en el borde de la copa y espumilla en su superficie. Las burbujas gruesas indican una crianza corta, y las de distinto tamaño con desprendimiento turbulento una crianza imperfecta. En vinos no espumosos, la presencia de burbujas es casi siempre un mal síntoma, ya que muestra que la crianza ha sido poco controlada o ha pasado por alteraciones llamadas quiebras. En algunos vinos jóvenes blancos y rosados, se busca dejar un resto de carbónico (aguja) que sirve para reforzar su frescura.

Espumantes.
Espumantes.

Color

La variedad de uva, la elaboración, la crianza y la conservación en botella determinan el color de un vino, que es el parámetro más importante a observar, ya que nos puede dar muchas pistas sobre la edad del vino, su estado, evolución o alteraciones.

Color del vino.
Color del vino.

Un vino tiene varios colores, se suele estudiar el del fondo, pero también el de su borde o ribete, además de los reflejos, brillos o irisaciones que produce a la luz, e incluso el color de la lágrima dejada en las paredes de la copa. Además se distingue entre el tono o color y la capa o intensidad del mismo.

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